Tipos y causas de alergias frecuentes en el perro

Mocos, nariz irritada, ojos rojos y llorosos, picores… Son síntomas bien conocidos por aquellos que sufrimos alergias, y más en esta época del año. Pero los animales no están exentos de esta “desgracia”. Hoy os vamos a hablar de las alergias frecuentes en el perro.

Existen alergias estacionales que se pueden recrudecer durante la etapa primaveral. Otras, por el contrario, tienen el mismo impacto llueva, nieve, haga sol o los árboles se vistan con sus mejores flores. A continuación, vamos a analizarlas todas las alergias que afecten habitualmente a los perros.

¿Qué es una alergia?

Primero, vamos a dejar claro que es una alergia desde el punto de vista fisiológico, para que se vea que hemos estudiado. Una alergia no es más que una reacción anómala y exagerada del sistema inmune del organismo a algún elemento que no tiene por qué resultar nocivo. El agente causante de la alergia se llama alérgeno.

Por ejemplo, si tenemos una infección en la piel, nuestro cuerpo reacciona para eliminar las bacterias, con sus mecanismos de defensa, que se traduce en inflamación de la piel. Si tenemos una alergia, por ejemplo, alergia al látex, nuestro cuerpo reaccionará igual, aunque el látex no sea para nada nocivo.

Explicado de forma muy concisa, esto es la alergia. Ahora vamos a explicar las alergias frecuentes en los perros.

Alergias alimentarias

Un tipo de alergia muy usual en los perros. En la alergia alimentaria, el cuerpo del animal reconoce como nocivos algunos elementos nutricionales que más tarde explicaremos. Cuando el perro ingiere este alimento causante de alergia, el organismo del animal desarrolla síntomas diversos, como, por ejemplo:

  • Picor, de intensidad variable
  • Enrojecimiento de la piel
  • Otitis, generalmente episodios recurrentes
  • Síntomas gastrointestinales como vómitos o diarrea
  • Alopecias, usualmente autoinducidas

En principio, cualquier alimento es causante potencial de una reacción de alergia alimentaria, pero los más frecuentemente implicados en el caso del perro son el pollo, el cerdo, el vacuno, los cereales o los productos lácteos. En caso de que se diagnostique sobre el perro una alergia de origen alimentario, bastaría con eliminar de su alimentación el alimento causante de la reacción alérgica.

Alergia ambiental

Como su propio nombre indica, “la alergia y la verdad, está ahí fuera”. En este caso concreto, la alergia procede de un alérgeno que está presente en el ambiente, ya sea en el interior o el exterior del hogar. En los casos de que nuestro perro sufra este tipo de alergia, presentará síntomas variados. Por ejemplo:

  • Picor
  • Enrojecimiento de los ojos, conjuntivitis
  • Ojos llorosos, aumento de la producción de legañas
  • Descarga nasal y mucosidad
  • Alopecia
  • Descamación en la piel, caspa

 

En el caso del perro, los alérgenos ambientales que causan alergias frecuentes en el perro, son, por ejemplo, polen, ácaros y hongos. La alergia ambiental es mucho más complicada de tratar y a menudo requiere tratamiento crónico. Existen tratamientos a base de “vacunas” que causan una tolerancia por parte del sistema inmune al alérgeno en cuestión. Por desgracia, ese tipo de tratamiento no siempre resulta eficaz.

Alergia por contacto

Esta alergia es muy concreta y sencilla de solucionar. Ocurre cuando la reacción se desarrolla al contacto directo con algún determinado elemento, como en el caso del látex que mencionábamos al principio del texto. Los síntomas asociados a esta reacción son muy localizados y limitados a la zona de contacto. En el caso del perro, es frecuente que desarrollen reacciones adversas ante sustancias plásticas, como bebederos o comederos, especialmente de color rojo.

También pueden sufrir alergia ante la exposición a ciertos objetos, como por ejemplo collares o arneses. Además, algunos productos tópicos como pipetas antiparasitarias, también pueden causar este tipo de alergia.

Pulgas, causantes de alergias frecuentes en el perro

Existe un caso específico de alergia, que, por su especial prevalencia, requiere su minuto de gloria. La dermatitis alergia a las picaduras de pulgas, o DAPP por sus siglas, es una reacción de hipersensibilidad que sufre el perro ante la picadura de estos parásitos.

Las pulgas de por sí ya pican, y mucho. Pero si, además, el perro sufre esta alergia, la sensación de picor va a verse mucho más exacerbada. En animales con este trastorno, además del intenso rascado, van a mostrar un signo muy característico, alopecia en la región lumbosacra, que es casi exclusiva de este proceso alérgico.

Como habéis podido leer en este texto, existen varios tipos de alergia, así como productos alérgenos. Algunas de ellas pueden ser fácilmente evitables, como el caso de las alergias alimentarias o las de contacto. Otras, por el contrario, como la alergia ambiental, resultan muy complejas de prevenir y menudo los perros necesitan medicación crónica para poder convivir con este problema.

¡Apúntate y te enviaremos los últimos consejos de salud que vayan publicando nuestros veterinarios! Backhand Index Pointing Down on Apple iOS 14.2

Comparte este post

Share on facebook
Share on twitter
Share on email
Share on whatsapp

Artículos relacionados