¿Pueden los gatos salir a pasear?

Con la llegada del buen tiempo, comienza el período de rutas y paseos al aire libre. Los cuidadores de perros, son de sobra conocedores de lo gratificante que resulta pasear por el campo con el animal. ¿Pero qué pasa con los gatos? ¿Se puede salir a pasear con el gato?

Ya sabemos que un gato no es un perro pequeño, ya que son animales completamente distintos, con algunas particularidades que poco tienen que ver entre ambas especies. En las siguientes líneas, vamos a explicar uno de los mayores enigmas de la humanidad, el paseo con correa de los gatos.

¿Pueden los gatos salir a pasear?

Si, pero hay que entrecomillar la respuesta. Los gatos pueden perfectamente salir a pasear, siempre con trabajo, paciencia y consejos que más tarde explicaremos. Pero antes de desilusionaros, no os vayáis a pensar que tras el adiestramiento podréis salir a pasear con el gato por el medio del monte a hacer rutas o hacer “gaticross” (patente en trámite). Por mucho que queramos, el gato siempre será gato, y lo más que nos puede ofrecer son pequeños paseos por ambientes muy muy tranquilos, pero siempre con la actitud ligeramente indiferente que tanto nos gusta de estos felinos.

Con todo explicado para que nadie se enfade ni se decepcione, vamos a enseñar a preparar al felino para esos pequeños paseos.

Primeros pasos

En primer lugar, pasear por casa. Debemos acostumbrar al felino al uso del arnés. Conviene el uso del arnés, ya que con el collar el gato corre riesgo de sufrir lesiones si sufre algún susto y escapa corriendo. Para ello, la mejor opción es probar en casa, colocándolo durante cortos períodos de tiempo para tantear la actitud del gato. El arnés tiene que estar sujeto firmemente para evitar que el gato pueda zafarse. Conviene reforzar con premios y caricias el proceso, del mismo modo que en los perros, que, aunque sea menos eficaz, algo sirve.

En este punto, aclarar que no todos los gatos pueden adaptarse. De sobra es sabida la marcada personalidad de los felinos, y algunos de ellos no muestran el más mínimo interés ni disposición de salir a la calle a pasear, por mucho que nos empeñemos.

Si el gato soporta el arnés, podemos comenzar a pasearlo por casa, que se acostumbre a la sensación de que una correa le marque las distancias. El gato raramente nos hará caso, y el uso de la correa va encaminado a evitar que se escape. Si vemos que por el interior de casa pasea bien, podemos aventurarnos a pasear por un ambiente nuevo y tranquilo.

Si vivimos en un edificio, las zonas comunes de las escaleras y el portal, pueden ser una buena idea. También podemos optar por algún patio interior o jardín privado, si disponemos de uno. De este modo, presentaremos al gato un sitio nuevo pero tranquilo, donde poder poner en práctica lo aprendido en el interior del hogar.

Última etapa, salida al exterior

Si ya hemos conseguido realizar paseos por sitios tranquilos, y el gato no se ha vuelto demasiado loco, estamos listos para el paso final, la salida al exterior. Debemos elegir una hora tranquila en la que no haya gente demasiada gente, así como un lugar poco concurrido. Empezaremos con paseos cortos, valorando el estado anímico del animal.

Si el gato está acostumbrado al uso del transportín, podemos utilizarlo para crear un lugar seguro para el animal. De este modo, en caso de que exista una situación desagradable, el felino podrá refugiarse en su espacio seguro.

Con este paso finalizado, enhorabuena, habéis conseguido llegar donde pocos han llegado. Podéis presumir de salir a pasear con vuestro garo. Pero recordad, el gato no es un perro, siempre será más asustadizo. Además, puede ser perseguido por perros que haya por la zona. Por lo que debéis evitar lugares y horas concurridas para disfrutar de un agradable rato al aire libre con vuestro felino.

Preparación para las salidas

Además de cuidar el aspecto etológico de nuestras salidas felinas al exterior, tenemos que hacer hincapié en el aspecto sanitario. Los gatos con hábitos de vida interior, sufren una menor exposición a parásitos internos y externos. Si los gatos van a salir a pasear, conviene extremar las precauciones en este sentido.

Para ello, optaremos con el uso frecuente de antiparasitarios externos, principalmente pulgas y garrapatas, que tienen especial predilección por esta especie. Asimismo, reforzaremos la desparasitación interna contra gusanos intestinales y vermes pulmonares. De este modo, crearemos un buen escudo anti bichos que protegerá a nuestro gato durante sus paseos.

Esperamos que estos consejos sean de utilidad y, siempre y cuando el gato esté dispuesto a salir a pasear, podáis lograr disfrutar de estas salidas al aire libre. Recordad siempre, mucha paciencia y evitar situaciones estresantes.

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