¿Es normal que los gatos pierdan pelo?

Con la llegada de las altas temperaturas, los gatos comienzan el período de muda. Esto es un proceso natural, pero en ocasiones puede representar un problema patológico. Entonces ¿hasta qué punto es normal que los gatos pierdan pelo?

Por supuesto, que para responder a esta pregunta hay que analizar cada caso concreto y evaluar la presencia de algún indicio de enfermedad. No obstante, hoy os vamos a dar alguna pista para valorar la pérdida de pelo en vuestro gato, y si tras esta existe la posibilidad de que exista alguna enfermedad.

Pérdida de pelo durante el cambio de estación

Con los cambios de estación, de verano a otoño y de invierno a primavera, los gatos realizan una muda normal. Digamos que es el equivalente a nuestro cambio de armario, que guardamos el abrigo y sacamos las camisetas de tirantes, o al revés. Pues los gatos, como no tienen armario, se desprenden del pelo abrigado del invierno, y lo sustituyen por un pelo más fresco y menos denso durante esta época del año.

Esta circunstancia es completamente normal y necesaria. Por lo tanto, no hay forma de prevenirla. Lo único que se puede hacer es vivir con el cepillo en la mano y peinar al gato todos los días para que no nos llene la casa y la ropa de pelos. Por suerte, a menudo, este proceso suele durar tan solo unas pocas semanas.

Por otra parte, existen suplementos especialmente formulados para hacer frente a esta etapa. Pero, en opinión del que escribe, los resultados son limitados. Pueden acelerar un poco el proceso, pero poca cosa más.

Cable aclarar que, durante este proceso, los animales no muestran ningún síntoma de enfermedad. Como mucho, vómitos derivados de la ingesta masiva de pelo, que pueden ser fácilmente tratados con ayuda veterinaria. Pero al margen de estas pequeñas gastritis fruto de tragar pelo, el animal se encuentra perfectamente. Cuando existen otros síntomas asociados, podemos estar hablando de algún proceso patológico subyacente.

Signos clínicos relevantes cuando los gatos pierdan pelo

Cuando existe concurrencia de alguno o varios de estos signos, debemos de prestar especial atención, ya que la causa de pérdida de pelo puede esconder alguna enfermedad.

Prurito

Prurito, técnicamente hablando, o picor, para que todos nos entendamos, es uno de los signos clínicos más frecuentes asociados a las enfermedades dermatológicas. En este sentido, son muchas las enfermedades felinas que pueden cursar con este cuadro. Por ejemplo:

  • Alergia, alimentaria o ambiental
  • Presencia de ectoparásitos
  • Infecciones en la piel

Si observamos que nuestro gato pierde pelo, y además se rasca con más frecuencia de la habitual, debemos contactar con un veterinario para estudiar el caso.

En este punto, cabe destacar que los gatos, además de rascarse como los perros usando las patas de atrás, pueden rascarse con la boca. Muchos felinos pueden manifestar el prurito acicalándose con intensidad, o incluso llegando a morderse los pelos y la piel. Fruto de esto, en muchas ocasiones, una enfermedad que comienza con picor, acaba con alopecias autoinducidas. Por lo tanto, en varios procesos patológicos el prurito precede a la alopecia.

Alopecia

Durante las pérdidas de pelo propias del cambio de estación, el pelo se pierde de forma uniforme, sin que se lleguen a formar calvas. Si existen alopecias, sean del tipo que sean, pequeñas o grandes, únicas o múltiples, redondas o alargadas, en el cuerpo o en las patas… debemos de alarmarnos.

La mayor parte de las veces, las alopecias son indicios de algún proceso patológico subyacente. En este sentido, algunas enfermedades frecuentes en los gatos y que cursan con pérdida de pelo y alopecia, son:

  • Trastornos hormonales
  • Alergias
  • Estrés
  • Tiña
  • Tumores o cánceres
  • Problemas nutricionales

Aspecto del pelo, importante cuando los gatos pierdan pelo

Los gatos se caracterizan por el tacto sedoso y suave de su pelo. Y no es para menos, se pasan gran parte del día limpiándose. No obstante, en ocasiones, el gato puede perder sus hábitos de limpieza, por lo que presentarán un aspecto más desaliñado.

Además, otras enfermedades cursan con un desequilibrio en los mecanismos de hidratación de la piel, pudiendo causar la sensación de pelo húmedo. Si observamos que el pelo de nuestro gato presentar un aspecto poco sedoso, puede presentar:

  • Seborrea
  • Insuficiencia renal
  • Trastornos hormonales
  • Fiebre o decaimiento

Como habéis podido leer, la pérdida de pelo, especialmente en estas fechas, es perfectamente normal. No obstante, si existen otros signos asociados como los anteriormente expuestos cuando los gatos pierdan pelo, conviene contactar con un veterinario para evaluar correctamente el caso y descartar cualquier posible enfermedad.

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