Control del celo en las gatas

Con la llegada de los largos días de sol, comienza el periodo de celo de las hembras felinas. Es frecuente en las noches de verano escuchar los aullidos lastimeros de estos animales, llamando a su romeo felino. No obstante, sufrir estos maullidos en el propio hogar no es nada agradable, lo que hace casi necesario el control del celo en las gatas.

Teniendo en cuenta que los gatos son animales nocturnos, las noches sin dormir por los constantes maullidos de las gatas en celo serán más que habituales. Pero no te preocupes, que en las siguientes líneas vamos a darte todas las opciones disponibles que existen para controlar el celo en las gatas, y poder dormir a pierna suelta las noches de primavera.

Biología del celo en las gatas

Para saber cómo controlar el celo de las gatas, hay que entender sus complejos mecanismos fisiológicos. Las gatas alcanzan la madurez sexual en torno a los 9 meses de vida, y permanecen en el partido hasta casi su fallecimiento, ya que carecen del período humano de la menopausia.

Por otra parte, hay que dejar claro que las gatas son hembras poliestricas de fotoperiodo positivo. O lo que es lo mismo y menos rebuscado, que tienen muchos celos cuando hay muchas horas de luz, durante la primavera y verano. Este mecanismo permite a las madres gatas tener a las crías en los momentos óptimos para su supervivencia, durante el buen tiempo y lejos del frío.

Y si, tienen muchos celos, sin parar. A diferencia de las perras, que suelen tener dos celos al año. Las gatas tienen celos constantes mientras que los días sean largos. El celo solamente se interrumpe cuando la hembra se queda gestante, o los días se acortan.

Pero el tema aún se puede complicar un poquito más. Las gatas caseras pueden sufrir celos también durante el invierno, dado que las condiciones lumínicas artificiales del Interior del hogar, pueden confundir su reloj biológico, y pensar que viven en una primavera constante.

Esterilización, primer recurso

La mejor forma de controlar el celo en las gatas, es la esterilización. Esta intervención quirúrgica garantiza la ausencia de celo a lo largo de toda la vida del animal, lo que nos garantiza noches primaverales de plácido sueño.

Pero no sólo eso, está sobradamente probado que la esterilización protege notablemente de la aparición de tumores y cánceres de mama, especialmente agresivos en esta especie. Además, previene de sufrir otras enfermedades como infecciones uterinas o trastornos hormonales derivados de una función ovárica anómala.

Como contra, podemos citar el insignificante, tremendamente insignificante, riesgo de sufrir complicaciones quirúrgicas graves que puedan poner en peligro la vida del animal.

Control del celo en gatas de forma química

La principal alternativa a la esterilización quirúrgica, consiste en la supresión química del celo. Existen medicamentos, tanto inyectables como en comprimidos, que se utilizan para este fin.

Se pueden utilizar fácilmente, y pueden estar especialmente indicados para gatas callejeros o con hábitos de vida libre para las cuales resulte difícil el manejo.

No obstante, estos fármacos acarrean unos graves efectos secundarios. De modo contrario a la esterilización, la administración de estos medicamentos a las gatas aumenta de forma notable el riesgo de sufrir cáncer de mama. Por este motivo, son muchos los veterinarios que desaconsejan su uso, incluso de niegan a su comercialización.

Si interesa la opinión del que escribe, también desaconseja rotundamente su uso, y lo limita a casos muy muy muy concretos.

Relajantes para casos puntuales

Asimismo, existen fármacos tranquilizantes que pueden utilizarse para el control de celo en gatas, aunque estos aportan beneficios escasos y limitados.

Estos medicamentos, además de ser usados siempre bajo recomendación veterinaria, deben usarse en casos muy especiales. Por ejemplo, una gata que entra en celo, sobre la cual no queremos aplicar la supresión química, y a la cual todavía no podemos castrar (estando en celo, no conviene castrar a ninguna hembra). En este caso, podemos usar estos fármacos tranquilizantes para aliviar los síntomas de forma temporal hasta que llegue el momento de la esterilización.

Como podéis leer, el mundo del celo felino es tan interesante como complejo. Esperamos que estos consejos os sean de utilidad y, ahora que se llegan los días largos, os hayan dado información útil sobre cómo controlar el celo de las gatas de la mejor forma posible, para ellas y para vosotros.

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